Seguimiento Cerambyx Welensii

Seguimiento Cerambyx Welensii

Seguimiento Cerambyx Welensii

Desde 2009 el club viene encargando a una entidad especializada independiente informes fitosanitarios anuales que permiten conocer al detalle el estado del bosque y, con ello, acometer las actuaciones que aseguren su estado saludable.

Cerambyx WelensiiEl Club se asienta en parte de los terrenos que ocupa el denominado Bosque de La Herrería, propiedad de Patrimonio Nacional. Este bosque está declarado “Paraje Pintoresco” y es objeto de especial protección. Curiosamente, este entorno natural poco tiene que ver con el aspecto que presentaba a finales del siglo XIX, cuando se realizó el primer Proyecto de Ordenación, con el que se quiso convertir lo que era mayoritariamente una dehesa arbolada en lo que hoy conocemos: un bosque frondoso de indudable valor ecológico, compuesto principalmente por rebollos o roble negro (científicamente Quercus pyrenaica) y, en menor medida, por fresnos (Fraxinus angustifolia). Junto con la gestión de este terreno propiedad de Patrimonio, el RCG La Herrería asumió en su día la responsabilidad de preservar este bosque, y lo hizo situando esta misión como una cuestión prioritaria. La filosofía no consiste en limitarse a cumplir este mandato, sino en aplicar un alto nivel de autoexigencia para que la gestión medioambiental se convierta en una seña de identidad.

Con esta idea, desde 2009 se viene encargando, cada año, un completo Informe Fitosanitario a una empresa especializada, ESMA-Estudios Ambientales, que cuenta con más de 25 años de experiencia en este tipo de proyectos. Así, en 2016 se realizó la octava inspección, que abarca los 18 hoyos y el entorno de la casa club y las oficinas. Estos estudios anuales se basan en los protocolos que establece el organismo internacional ICP-Forests, dependiente de la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa.

Estos estudios han permitido constatar el saludable estado general del bosque y establecer las principales líneas de actuación para preservarlo. De hecho, incluye un apartado muy detallado en el que se van identificando todas y cada una de las especies arbóreas y su estado de salud: qué agente las está afectando, en qué grado, y la recomendación de actuación en cada caso si se estima necesaria. El informe de 2016 concluye “que las actuaciones realizadas para mejorar el estado de la vegetación -por parte del club- han sido notables” y anima a continuar esta línea.

En estos años se han llevado a cabo tareas de desbroce, limpia, podas sanitarias y planes de reforestación que han supuesto, según constata el informe, “una mejora de la cubierta vegetal”. Eso sí, en el análisis del árbol predominante en el club, el rebollo, se menciona una especial recomendación para combatir la principal amenaza para la salud del bosque: el escarabajo Cerambyx sp, concretamente la especie Cerambyx Welensii, cuyo control resulta crucial para “preservar la vitalidad de la masa forestal”.

CONTROL DE LA POBLACIÓN DE INSECTOS “DAÑINOS”

En todo el recorrido existen más de 30 especies arbóreas, algunas con una presencia muy puntual. El mayoritario, al igual que en el resto del Bosque de La Herrería, es el rebollo o roble negro, un árbol imponente que puede superar los 25 metros de altura. El rebollo es precisamente la principal víctima de una de las especies de coleópteros más abundante en este ecosistema, el Cerambyx wellensii. Se trata de una especie cuyas larvas se alimentan en exclusiva de la madera de los árboles del género Quercus. Por lo general, su presencia contribuye a mantener el equilibrio del ecosistema (acelera la degradación de los árboles viejos o enfermos).

Sin embargo, si su población se descontrola, puede ocasionar daños considerables. A diferencia del Cerambyx cerdo, el wellensii no goza de ningún grado de protección específica, ya que no está incluido en ninguna lista de especies amenazadas ni catálogo de especies protegidas. En el club, la manera de controlar su población es mediante el trampeo, un método nada agresivo para el ecosistema.En el verano de 2012, la empresa de Ingeniería para el Medioambiente INFFE comenzó los trabajos de valoración y control de los daños provocados por este coleóptero, continuando la empresa ESMA en el 2016 hasta la actualidad.

Mapa Trampas 2019

Mapa de las trampas instaladas en 2019

El método consiste en la instalación de trampas para capturar y retirar ejemplares adultos, principalmente hembras, con el objetivo de hacer disminuir la población. Dado que las larvas tardan hasta tres años en llegar a la edad adulta, el resultado de estas acciones se puede comprobar a largo plazo: con esta técnica del trampeo aplicada en los últimos 8 años, se ha constatado que las capturas se habían reducido (y por tanto, la población de Cerambyx) y que su densidad en nuestro club está incluso por debajo de la media para el total del Bosque de La Herrería. Estas acciones –y el rigor puesto en esta estrategia medioambiental– resultan primordiales para la preservación de uno de los principales valores del club: su excepcional entorno ecológico. Y precisamente la gestión de esta singularidad de La Herrería ha hecho que su experiencia a lo largo de los años se tenga en cuenta como un referente valioso para otros clubes que adoptan una gestión ambiciosa en el terreno medioambiental.

Facebook Twitter Google+ Pinterest